Si estás planeando tener un bebé, debes cuidar tu alimentación desde 6 meses antes para traer al mundo un bebé sano. Los métodos anticonceptivos que afectan a las píldoras anticonceptivas y a las hormonas deben suspenderse seis meses antes; el desequilibrio hormonal del cuerpo también puede afectar el equilibrio hormonal del niño por nacer. La alimentación natural y equilibrada es siempre la mejor fuente de suplementos.

Durante el embarazo, una alimentación equilibrada y regular es el paso más importante para traer al mundo un niño sano. Ahora compartirás lo que comes con tu bebé; por lo tanto, es imprescindible que revises tus hábitos alimenticios. La ingesta suficiente y regular de nutrientes básicos es la primera prioridad; en general, sería apropiado adoptar una forma de alimentación equilibrada compuesta por verduras, frutas, pan, carne y productos lácteos.

Aumenta el número de comidas para que lo que comas no te cause molestias. Procura organizar el número de comidas diarias en 3 principales y 3 tentempiés; si en las etapas posteriores te acostumbras a comer poco pero con frecuencia, disminuirán tus quejas de acidez estomacal e hinchazón. Consumir agua y alimentos acuosos durante el día protege contra problemas intestinales y reduce las quejas de debilidad. Durante el embarazo es normal ganar entre 10 y 15 kilos; hacer dieta es definitivamente incorrecto.

El aceite que utilizas en tus comidas también es importante; en lugar de grasa sólida, puedes preferir aceite de oliva, de semilla de uva o de avellana. Evita los alimentos procesados y que contengan aditivos; mantente alejado de salami crudo, salchichas, chorizo y conservas.

Vitaminas y Minerales

Durante el embarazo aumenta la necesidad de proteínas, vitaminas, minerales y elementos. También aumenta la necesidad de ingerir hierro, ácido fólico, sodio y azúcar. Para satisfacer estas necesidades se deben consumir regularmente leche y productos lácteos, huevos, carne/pollo o pescado, legumbres secas, queso, verduras verdes fibrosas, cereales y frutas. Las frutas secas (higos, albaricoques, ciruelas) y los frutos secos (almendras, nueces) son fuentes muy ricas en minerales. Si tienes anemia relacionada con la vitamina B12 y no consumes alimentos de origen animal, consulta a tu médico y usa un suplemento de B12. El higo es bueno tanto para los problemas intestinales como para la necesidad de zinc.

Hierro

El hierro tiene un lugar muy importante en la producción de sangre. Por muchos alimentos con alto contenido en hierro que consumas, para satisfacer el hierro necesario durante el embarazo debes usar un suplemento de hierro regular a partir de la semana 20. Si no se ingiere suficiente hierro, el bebé toma el hierro de la madre y puede producirse anemia y debilidad en la madre. El hierro tomado como suplemento debe usarse siempre bajo control médico; prefiere suplementos de hierro que se disuelvan en el intestino, no en el estómago.

La carne, riñón, hígado, huevo, verduras de hoja verde, melaza, polen, algarroba y legumbres secas tienen un alto contenido en hierro. Evita el consumo excesivo de legumbres y su consumo por la noche.

Ácido Fólico

El ácido fólico (vitamina B9) desempeña un papel crítico en la producción de nuevas células sanguíneas, la síntesis de aminoácidos y la renovación celular. El suplemento de ácido fólico antes de quedar embarazada y durante los primeros tres meses después es muy importante; reduce el riesgo de que se produzcan anomalías que puedan observarse en el bebé y asegura el desarrollo saludable del sistema nervioso central. La necesidad diaria se duplica durante el embarazo.

El ácido fólico se encuentra principalmente en verduras de hoja verde, levadura de cerveza, hígado, riñón, huevo, cereales integrales, nueces, almendras, avellanas, lentejas, espinacas, perejil, menta, legumbres y alimentos con semillas. Dado que se pierde durante la cocción, procura consumir las verduras y frutas crudas o ligeramente cocidas. Un tazón de cereales por la mañana también puede cubrir gran parte de la necesidad de ácido fólico.

Proteína

El período de embarazo aumenta la necesidad de proteínas en un 70%; la necesidad diaria, que era de 50-60 gramos antes del embarazo, aumenta a 80-100 gramos. La carne, la leche y los productos lácteos, los huevos, las legumbres secas, las avellanas y los cacahuetes contienen un alto porcentaje de proteínas.

Calcio

Dado que los huesos del bebé se forman a partir de las semanas 4-6, la necesidad de calcio aumenta desde las primeras etapas del embarazo. Dos vasos de kéfir al día o alimentos que contengan probióticos son la opción más correcta. El queso añejo, el brócoli, la tarhana y las verduras verdes fibrosas también ayudan a satisfacer esta necesidad. Beneficiarse de la luz solar media hora al día y consumir queso, mantequilla y huevo satisface la necesidad de vitamina D. Añadir plátano a tu yogur y comerlo satisface tanto la necesidad de potasio como de calcio.

Consumo de Líquidos

Durante el embarazo aumentan la cantidad de líquido corporal y el volumen sanguíneo; es necesario consumir al menos 2 litros de líquido al día. Beber mucho líquido es útil para prevenir el estreñimiento y hacer trabajar los riñones; cuando se ingiere suficiente líquido, también disminuyen la sequedad y las grietas en la piel. La forma más saludable de que las futuras madres satisfagan sus necesidades de líquidos es con agua, zumos de frutas frescas, leche y ayran. El café y el té deben reducirse al mínimo; el exceso de cafeína puede afectar al sistema circulatorio. Evita en lo posible las bebidas gaseosas.

Alcohol y Tabaco

El alcohol consumido durante el embarazo puede causar graves daños al bebé; impide el desarrollo del bebé y puede causar discapacidad intelectual. No se debe consumir alcohol en absoluto. El tabaco también es extremadamente perjudicial para la madre y el bebé por nacer; no debe fumarse durante la lactancia y el embarazo. Para reducir el estrés puedes preferir nueces y comino.

Alimentación Vegetariana

Si eres vegetariana, puedes satisfacer tu necesidad de proteínas con leche y productos lácteos, legumbres, semillas y cereales integrales. Dado que en la alimentación vegetal el porcentaje de grasa es bajo, las calorías ingeridas pueden no ser suficientes para tu bebé; debes equilibrar muy bien tu forma de alimentación en cuanto a calorías, vitaminas y minerales.

Náuseas del Embarazo

Una buena forma de lidiar con las náuseas durante el embarazo es comer garbanzos tostados. Embellece la piel del bebé por nacer y corta las náuseas. Hay que evitar los olores fuertes.

Prevenir la Formación de Estrías

Con el embarazo pueden aparecer estrías en la zona abdominal, en la parte interior y exterior de las piernas. A partir del tercer mes, aplica regularmente cada noche antes de acostarte una mezcla de semilla de uva, almendra y avellana.

Recomendaciones

  • Si estás embarazada, necesitas una media de 200-300 calorías extra al día; no hay inconveniente en que pases de 2200 calorías diarias a 2500-2800.
  • Realiza actividad física regular todos los días; caminar o nadar son las actividades más adecuadas. El yoga para embarazadas libera del estrés.
  • Organiza las comidas en porciones frecuentes y pequeñas; no pases largos periodos sin comer.
  • Aliméntate de forma suficiente y equilibrada. Presta atención a la ingesta de vitaminas y minerales. También puedes beneficiarte de productos de nuez verde inmadura.
  • No consumas alimentos excesivamente dulces, salados o grasos; lo importante no es que tú aumentes de peso, sino la alimentación de tu bebé.
  • Bebe mucha agua; no descuides los zumos de frutas recién exprimidos. Consume tés de hierbas de forma consciente.
  • Consume los alimentos lavándolos y dejándolos en remojo en agua con vinagre.
  • Evita los alimentos crudos (como salami, salchichas, chorizo).
  • Mantente alejada de la comida rápida.
  • Prefiere alimentos frescos y variados; el membrillo y la pera son las frutas más bellas del período de embarazo.