La luz de las velas, un elemento indispensable de las cenas románticas, puede ser perjudicial para la salud. Los expertos de la Universidad de Carolina del Sur también señalaron que los lugares donde se encienden velas deben estar bien ventilados.
En experimentos realizados en laboratorio, los expertos analizaron el humo emitido por las velas encendidas y determinaron que estas liberan humos nocivos que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón y asma, aunque admitieron que estos efectos perjudiciales podrían observarse solo tras años de uso de velas.
Uno de los investigadores, Amid Hamidi, en un discurso pronunciado en la Sociedad Estadounidense de Química en Washington, señaló que quienes recurren con frecuencia a las velas para ayudarles a relajarse durante el baño o para crear un ambiente adecuado para la cena, están poniendo en riesgo su salud.
Hamidi advirtió que los efectos nocivos de encender muchas velas simultáneamente cada día en espacios no ventilados podrían manifestarse a largo plazo.