Los dispositivos como computadoras, teléfonos móviles, estaciones base y hornos microondas han traído consigo una nueva enfermedad de la era moderna debido a las ondas electromagnéticas que emiten.

El uso del horno microondas, además de las ondas electromagnéticas que emite, provoca una pérdida de nutrientes en los alimentos.

En una investigación realizada en el Reino Unido, se observó que las pérdidas de vitaminas y minerales en los alimentos alcanzaron hasta un 85%. El tomate, al ser hervido, pierde en gran medida su propiedad de vitamina C, pero aumenta su valor de licopeno. Sin embargo, en tomates cocinados usando el horno microondas, también se observaron pérdidas en su valor de licopeno.

El uso de papel de aluminio en el horno microondas es una invitación al cáncer. El uso de aluminio provoca una pérdida de coeficiente intelectual. Los expertos señalan continuamente los riesgos del uso constante de aluminio. Ya se sabe que causa falta de concentración y pérdida de memoria. El uso de aluminio en el horno también aumenta estos efectos.

Las comidas y alimentos para bebés no deben prepararse en hornos microondas. Los expertos informan que incluso calentar la leche en el biberón es riesgoso.