Los dioses de la antigua Grecia y Roma se hacían coronas con hojas de laurel para protegerse de microbios e insectos. No maten a las hormigas; ahuyéntenlas de la casa por medios naturales.

Formas de Ahuyentarlas

En la lucha contra las hormigas en casa, primero organicen el entorno: no dejen migas de pan, restos de comida ni azúcar en polvo en el suelo. Las hormigas eligen su casa para escapar del frío en invierno y del calor en verano.

  • Hoja de laurel: Coloquen hojas de laurel húmedas en los lugares por donde entran las hormigas y en sus nidos. Humedezcan las hojas cuando se sequen; ahuyentarán a las hormigas.
  • Polvos de talco: Espolvorear polvos de talco donde entran las hormigas las ahuyentará de la casa después de un tiempo.

Rociar insecticida y fumigar provoca la desaparición de las hormigas; pero el objetivo no debe ser matarlas, sino ahuyentarlas sin dañar la naturaleza.

Sobre las Hormigas

El principal enemigo de las hormigas son los humanos; destruimos sus nidos y hábitats, las matamos con insecticidas. Sin embargo, las hormigas llevan más de 100 millones de años viviendo en la Tierra y se han extendido por todo el planeta. La hormiga más antigua conocida del mundo se encontró conservada en ámbar; esta hormiga, llamada Sphecomyrma freyi, se exhibe en el Museo de Zoología de la Universidad de Harvard.

Una nota interesante: El general y erudito romano Plinio (23-79 d.C.), que murió en Pompeya, escribió en su enciclopedia "Historia Natural" que las hormigas diagnosticaban la diabetes. La gente dejaba su orina en un hormiguero y observaba si las hormigas la transportaban al nido; si la transportaban, se entendía que el nivel de azúcar en la sangre era alto. Estudios realizados en América del Sur reportan que las tribus que viven en la selva tropical todavía prueban la diabetes con este método.

Control Biológico

El Ministerio de Medio Ambiente y Bosques inició una lucha biológica contra los insectos que dañan los bosques. Cada año se lucha contra aproximadamente 50 especies de insectos dañinos en un área de 600 mil hectáreas sin usar productos químicos. El Ministerio liberó en los bosques más de 600 mil insectos beneficiosos producidos en 59 laboratorios; también se colocaron 50 mil nidos de pájaros en los bosques. Estos nidos son ocupados principalmente por pájaros que se alimentan de insectos, como el pájaro carpintero, el gorrión, el colirrojo, el mochuelo y el cuco. Como parte de la lucha biológica, también se trasladaron 200 nidos de hormigas beneficiosas. En cada nido hay aproximadamente 300 mil hormigas; consumen alrededor de 20 kilos de insectos dañinos al año. Este ejemplo demuestra una vez más cuán valiosas son las hormigas para el ecosistema.